Esmeraldas: Verde como el verde

1024 576 Pedro Colmenárez

Las delicias del verde, un atractivo insigne de la provincia de Esmeraldas, a tus ordenes en Green 9

Esmeraldas: Verde como el verde

El plátano verde entrevé un gran misterio. ¿Estuvo aquí antes de que llegaran los españoles o no? Muchos dirían que no… que los españoles lo trajeron, con la banana, o guineo, proveniente del continente africano. Pero es, sin embargo, un misterio por varias razones.

Primero, ¿por qué son tan adeptos los cocineros de las provincias de Esmeraldas y Manabí a utilizar este ingrediente? No es cualquier uso tampoco. Los esmeraldeños, como los manabitas, manipulan el verde de mil maneras. Es verdad que ha habido tiempo suficiente como para perfeccionar el arte de cocinar con el verde desde la Conquista –500 años no pasan en vano– pero, aun así, cuando uno se da cuenta de lo indispensable que es para la gastronomía de la provincia el verde, uno puede imaginar que quizás ya había estado, desde siempre, en nuestras tierras. ¿Cómo llegó? ¡Esa es otra pregunta…!

El verde es, como lo decimos arriba, fundamental al momento de cocinar en Esmeraldas. Pocos son los platos que no incluyen verde. Es el acompañante indispensable, y en muchos casos, entra también en la preparación del plato fuerte.

Están, por supuesto, los patacones, que no son sólo de Esmeraldas, sino de toda la América tropical. Pero también están las empanadas de verde, que son, por otro lado, muy ecuatorianas. De lo que sabemos, nadie más las prepara. Se maja el plátano hasta que tenga la consistencia de una masa cruda para pie, logrando así moldear como uno quiera la empanada. Están los tapaos, una antigua preparación en cacerola con verde y pescado, que se tapa con una hoja para retener el calor y los sabores mientras se cuece el plato (por ende el nombre). Y está, por supuesto, el chifle, el famoso “chip” de plátano, que acompaña tan deliciosamente a los ceviches.

En pocas palabras, el verde está en todas partes …

Bala o bolón

El bolón es bien conocido por todos… pero ¿alguna vez te presentaron una bala (no la que está en las pistolas, sino la que se come)? En Esmeraldas, es toda una cuestión existencial entre la bala y el bolón… ¿por cuál te irías tú?

La bala es un bolón suave, sin grumos, con queso y puede ser frita, aunque muchas veces no lo es… Cocinarlo requiere de más paciencia que un bolón, por supuesto: más tiempo majando, aplastando, asegurándose de llegar a una consistencia homogénea. Claro, suponemos que al bolón lo inventaron primero… y que el paladar más sofisticado lo procesó.

Existe incluso la “bala barbuda”, una bala de verde con carne mechada, que también se come en el desayuno, para agregarle proteína a la receta.

Es común comerla en las casas esmeraldeñas, aunque comedores y desayunaderos a través de la provincia también la sirven. Un lugar que es conocido por su bala de verde es El Enganche, ubicado en San Vicente de Rioverde, un poblado a poca distancia del pueblo de Palestina (a 1 hora de Green 9) que sirve la bala junto a un delicioso encocao de gallina. Pero sin tener que ir tan lejos, en Green 9 puedes intentarlo tú mismo, comprando los ingredientes. Podemos conseguir a una cocinera esmeraldeña que te muestre cómo prepararla… No es difícil… es simplemente cuestión de ver cómo se la hace.

¿La bala es como un bolón… pero más refinado?

Puede ser. Porque el bolón sigue teniendo ese sabor pícaro, ese cocinado rápido que para algunos sigue siendo “el chiste” al momento de prepararte rápidamente este bocado tan común de nuestra costa, especialmente para empezar el día con un buen café pasado.

¡En todo caso, no te puedes perder, en la playa de Tonchigüe, aledaña a Same, los kioskos que venden un delicioso bolón de camarón!

Dejar una Respuesta